El blog de Ale recargada

Ideas que antes dejaba ir y ahora decidí poner por escrito

No siempre se puede ser buena persona

goodperson.pngYo sé que es bueno ayudar al prójimo y hay mucha gente necesitada, pero también tengo claro que en el amplio grupo de la gente que pide plata en la calle existen muchos mentirosos y cuenteros. Lo siento si soy desconfiada, pero hace rato perdí la inocencia con este tema.

El domingo por la tarde iba yo caminando por el centro, había poca gente y de pronto se me acerca un hombre joven, el diálogo fue más o menos así:

-Desconocido: Hola, ¿Te puedo preguntar algo?

-Yo (esperando que me pidiera un dirección o algo así): Sí.

-Desconocido: ¿Eres chilena?

-Yo: Sí…

-Desconocido: Ah, qué bueno, es que me he topado con puros extranjeros

-Yo (puse cara de circunstancia tratando de imaginar qué quería el tipo ¿Alerta de racismo?)

-Desconocido: Es que yo soy de La Serena, mi esposa allá perdió hace poco a su guagua y tenemos una deuda de mucha plata y necesito ayuda…

Y aquí es dónde yo empiezo a sospechar, miré alrededor y no vi a nadie, no creí la historia del tipo y sentí que si enganchaba, iba a terminar en un cajero estafada. Y no le creí por dos razones: su tono de voz no era convincente y segundo, si su drama fue en La Serena, ¿Por qué anda pidiendo plata en Santiago?

Le dije que lo sentía, que no lo podía ayudar y me fui, pero el tema me dejó pensando. ¿Y si decía la verdad, pero estaba demasiado triste/nervioso por el asunto y eso yo lo interpreté como una mentira? ¿Y si por desconfiada no ayudé a alguien? No sé.

Pero sobre el mismo tema, tengo que decir que nunca me ha gustado que alguien me pare y me pida plata en la calle, lo encuentro violento, peligroso, patudo, especialmente si la persona es joven y está (o al menos se ve) en buen estado.

Me molesta porque pienso que llevo tantos años trabajando para costearme mis gastos, muchas veces somos casi de la misma edad y no estoy de acuerdo con dar plata así como así. Si necesitas, busca trabajo, pero no le pidas plata a otra gente la calle. Además, ¿Cómo voy a llegar y confiar a ciegas, abrir mi cartera y sacar la billetera sin pensar que la pueden tomar y salir corriendo?

Lo siento, el mundo me ha vuelto desconfiada. Y algo impersonal también. Cuando quiero donar por una causa hago una transferencia y listo, asumo que le darán buen uso y lo más importante, no me arriesgo.

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34 comentarios el “No siempre se puede ser buena persona

  1. Vivi
    6 de febrero de 2017

    Hola Ale, te encuentro harta razón con eso, también me dio desconfianza lo que te dijo el tipo, además pienso que si perdió la guagua igual la clínica u hospital, tiene alternativas como para que te endeudes mil años para pagar, yo hace mil que no doy plata en la calle, además que ando más corta de plata para cubrir mis gastos.

    • elblogdealerecargada
      6 de febrero de 2017

      Sí, era raro todo, mejor evadirse. Yo a veces doy, pero tengo que andar con monedas a la mano, no me gusta abrir mi bolso porque es mucho riesgo.

  2. Paula Biuti Fruti
    6 de febrero de 2017

    Es lo peor esa sensación posterior de “¿Y si era verdad?”… Qué ganas de saber qué diablos hacía el tipo en Santiago, que no estaba en La Serena apañando a su esposa!

    Creo que una persona llega a pedir plata en la calle por dos motivos: por extrema necesidad, o sea, que de verdad tiene una urgencia o no ha encontrado otra alternativa (no ha conseguido pega, lo asaltaron, hay una enfermedad con gastos muy altos de por medio, qué sé yo…); o porque es la salida fácil nomás, que es lo más común.

    Yo sólo les doy plata a los artistas callejeros, y cuando son buenos… Ah! Y a los mechones, porque una estuvo ahí también…

    • elblogdealerecargada
      6 de febrero de 2017

      Claro, era necesario trasladarse tanto?
      Yo sumo un tercer motivo: estafar a los incautos.
      Jajajajaja, no sé si tengo mala suerte, pero encuentro malos a la mayoría de los artistas callejeros, sólo recuerdo uno que me conmovió y fue hace mucho tiempo.

  3. carobeatriz
    6 de febrero de 2017

    Yo tampoco le habría dado, claro que es violento que te paren en la calle y así sin más ni más te cuenten una historia poco creíble, y no creo que eso te transforme en una mala persona, es solo tener ojo y desconfiar por cuidarse uno mismo de un asalto o del cuento del tío. Yo le compré todo el cuento a una viejita acá en Conce la otra vez, igual en la calle, que la habían asaltado y quitado sus 4 chauchas que tenía, que había venido al hospital y que había perdido hasta el celular que su hijo le había pasado para avisarle cuando estuviera lista y él la viniese a recoger, que necesitaba juntar platita para volverse hasta no sé donde, otra comuna cerca de Conce, me dio una pena enorme y le pasé plata, hasta lamenté no haber andado en auto para ir a dejarla yo misma. Vieja de mierda, caí redondita, días después me la pillo en el centro, la reconocí de inmediato, por respeto a sus canas no más que eran muchas, muchísimas, no le paré el carro y la dejé en verguenza delante de los incrédulos que se paraban a escuchar sus desgracias…..me acuerdo y me da rabia.
    Por eso aveces yo prefiero ayudar directamente a quien lo necesita, y no en campañas o recolecciones de cosas que vaya a saber uno dónde van a parar finalmente. O ayudar a grupos animalistas o directamente al dueño de un gatito o perrito, igual haces el bien y siempre siempre siempre todo en la vida, se devuelve con creces.

    • elblogdealerecargada
      6 de febrero de 2017

      Muy violento y me siento reconfortada sabiendo que más personas piensan como yo.
      Ohhhh, es que con abuelitas cómo no creerles, sobre todo si te cuentan una historia como esa. Mmmmm, si yo la volviera a ver igual le diría algo, con gente así se me olvida todo el respeto aunque tenga canas.
      Es verdad, todo se devuelve en la vida, lo bueno y lo malo 🙂

  4. furtivaa
    6 de febrero de 2017

    A mí tampoco me gusta dar plata en la calle, de desconfiada y miedosa… solo lo hago si ando con algo en los bolsillos, pero nunca voy a sacar mi billetera de la cartera, ya he pecado otras veces de inocente y me he salido asaltada.
    Es una pena que la mayoría caigan en un mismo saco por la desconfianza, pero así es la realidad! y como dices, hay otros medios para ayudar

    • elblogdealerecargada
      6 de febrero de 2017

      Claro! Es que ni loca sacar la billetera, sobre todo sabiendo eso que te pasó a ti.
      A estas alturas yo creo que la gran mayoría están mintiendo y solo unos pocos dicen la verdad.

  5. andrea
    6 de febrero de 2017

    Yo no tengo problema en ayudar a la gente con direcciones u orientación. Que me pidan plata es otra cosa, ahí si que no. Tengo 3 “historias”

    1. En la calle de noche se me acercó un tipo a contarme una historia: que estudiaba y se había quedado sin plata y me ofrecía vender su teléfono, me provocó rechazo porque se me acercaba demasiado; así que seguí caminando y no lo pesqué. A los días después me lo encuentro con la misma historia pero de día. Ahí le dije que ya me había contado la historia y se fue en mala (por suerte iba llegando a mi casa así que no pasó nada). Pero después de eso dejé de usar el metro porque me obliga a pasar por esa cuadra, y seguí moviendome en auto o taxi (aunque sea un derroche)

    2. La gente que trabaja en el centro ubicará a la señora que pide plata diciendo “estoy taaaaaaaaaaaaan necesitadaaaaaaaaaaaaaaaaa” con voz de lástima y sufrimiento. Resulta que me la encontré hace 2 semanas acá en el Golf. Me dieron unas ganas de decirle algo, pero mejor seguí de largo. Parece que se reubicó de lugar porque en el centro ya todos la conocíamos. Prefiero a la señora que vende parche curitas (mecompraparchemecompra parche mecompraparchecuritaaaaaaaaaaaaaaaa repite sin respirar)

    3. Un señor no vidente con bastón que se para en Bandera con Agustinas en el centro. Pide ayuda en voz alta, y la gente cree que necesita ayuda para cruzar pero no, lo que quiere es $$$$$$$$. He comprobado con mis propios ojos, como la gente no es capaz de decirle que no y abre la billetera porque bueno, ya se detuvo y no tiene corazón para dejarlo ahí a la deriva… pero pucha… todo el día y todos los días no será mucho???

    • elblogdealerecargada
      6 de febrero de 2017

      Claro, en direcciones u orientación yo soy la mejor, mi problema es cuando piden plata.
      El tipo del celular me hubiese dado miedo, también evitaría la esquina.
      A esa señora la he escuchado pero nunca me ha pedido nada directamente, ahora que me cuentas esto, la evitaré.
      Pucha, ese señor ya se acostumbró a la plata fácil y qué lata, cómo negarse pero también es un mal hábito, la verdad ahí yo me pregunto si esa es su “ocupación”, a veces terminan ganando más plata que en una pega de lunes a viernes.

  6. Rodrigo (@UnFlanMaestro)
    6 de febrero de 2017

    Ya de entrada con lo de “¿Eres chilena?” la cosa se pone más que dudosa. No sé si la idea era empatizar contigo de alguna forma, pero la pregunta es ridícula. Tampoco le hubiese creído nada, el diálogo no es convincente y no sé… uno como que ha escuchado ese tipo de historias antes.
    Me ha pasado que gente relativamente joven se me ha acercado con este tipo de “chamullos”, y como que da lata porque sabes que la persona en cuestión puede ganarse el dinero de otra forma. Y más lata da porque engañan a mucha gente con el cuento.
    Obviamente a esta altura de la vida uno ya es muy desconfiado.

    • Paula Biuti Fruti
      6 de febrero de 2017

      Ooohhh, no había reparado en el detalle de la pregunta inútil… La dura, pa qué? Capaz que el tipo le bolsea a extranjeros y halló que la Ale tenía cara de gringa (eeelliaaa). Saludos Rodrigo!

      • elblogdealerecargada
        6 de febrero de 2017

        Jajajaja, igual no, yo creo que al contrario, piensa “los extranjeros inmigrantes son todos pobres”, con los chilenos me puede ir mejor.

    • elblogdealerecargada
      6 de febrero de 2017

      Sí, lo encontré raro, es que si hubiera querido chequear que lo era para cuentearme, o para asegurarse de que andaba con plata porque con los extranjeros es menos probable.
      Eso me da lata, cuando es gente joven pienso lo mismo que dices tú.
      Sí, es un signo de los tiempos la creciente desconfianza. Y es curioso porque se da mucho con las personas, pero en internet parece que no, cualquier se cree algo sin chequearlo.

  7. Jessica
    6 de febrero de 2017

    Pucha te entiendo porque me ha pasado y me sigue pasando.
    Las veces más terribles fueron: cuando me asaltaron por darle una moneda a un cabro chico y me terminó robando el monedero con $400.
    Cuando estaba embarazada de como 7/8 meses se me acercó un extranjero mientras iba de Independencia, por la Vega, hacia Patronato (no quiero decir de que país era para no predisponer a nadie) y me preguntó si sabía de algún trabajo, le comenté que en la zona de Patronato siempre buscaban personas y que yo iba para allá, que lo podía orientar un poco. Mientras caminaba me empezó a conversar y en el camino me hizo comentarios ultra desubicados acerca de mi embarazo y ahí me alejé y le grité que era un enfermo. Me alejé lo más que pude y me acerqué a los locales y busqué a carabineros en caso de que me hubiese seguido y fue horrible la sensación de vulnerabilidad porque cero posibilidad de correr o defenderme y además por ayudar…asco, rabia y pena.
    La última fue en Cuba, siempre nos preguntaban de que país éramos y si decíamos de Chile como que les dabas pie para llorarte sus desgracias (algun@s). Y una mujer con dos niñ@s se me acercó a decirme que le comprara cosas para sus hij@s en una tienda, que no quería plata. De más está decir que casi le exigió a la vendedora cosas para comer que no eran básicas (una leche condensada, no lo es) y todo era muy caro. Obvio que yo debí pagar las cosas…de ahí ya no dí más plata, ni dejé que nadie me detuviera mientras caminaba y me hacía la sorda.
    A pesar de lo anterior no creo que deje de dar plata, sólo seré más cuidadosa y selectiva.
    Qué mal que por culpa de gente así de miserable nos tengamos que poner tan desconfiad@s.

    • elblogdealerecargada
      6 de febrero de 2017

      Casos como el de tu historia dan más rabia y susto, porque te piden ayuda y una se siente útil, pero luego todo se vuelve raro y peligroso.
      Mmmmm, yo creo que lo de Cuba lo deben hacer todo el tiempo con los turistas y no poh, eso es aprovechamiento.
      Y se valora eso que dices al final, porque no te niegas por siempre, sólo saber seleccionar. Eso quisiera también yo, un detector instantáneo de mentira/verdad.

  8. mikimikita
    6 de febrero de 2017

    Acá todos conocen a la señora que grita “tengo mushahambreee”, pero si le ofreces comida no la quiere, porque lo que quiere es plata.

    Yo ya superé la culpa y no creo que eso me haga mala persona. Me pasa lo mismo que a ti, esos tipos que piden monedas para seguir a su equipo y tu los ves y te preguntas por qué miércale no están trabajando, les alcanzaría para mucho más que un pasaje.

    Ahora con el tema de los incendios anda mucha gente pidiendo plata, ayudas en un lado y tienes que decirle que no a otros diez que te quedan mirando con cara de “La wna apretá”, y qué se le va a hacer?

    • elblogdealerecargada
      6 de febrero de 2017

      Hambre de plata tiene entonces…
      Jamás les doy a los que piden plata para la entrada de algo, eso no es necesidad básica y si tanto lo quieres, trabaja!
      Mala suerte no más, yo prefiero ayudar a una agrupación versus alguien en particular, a menos que lo conozca.

  9. Ángela
    6 de febrero de 2017

    Yo tengo algunas reglas que pueden ser muy egoístas pero no cambio por nada:
    1. Nunca abrir la cartera en la calle
    2. Nunca dar plata a quien mendiga en la calle.
    3. Nunca dar plata a los artistas callejeros.
    Doy una cuota al Hogar de Cristo (modesta), colaboro con la Teleton (modestamente tb) y ayudó en la pega cuando se corre una lista por alguien necesitado. Creo que eso es suficiente.
    También me pasó de la pobre señora recién asaltada a quien le tiritaba la pera de lo angustiada que estaba; le creí! Me tragué el cuento enterito y me fui hecha mierda pa’ mi casa porque no le di el único billete que tenía ( $10.000 pero que egoísta me sentí). Meses después me la topo y me cuenta el mismo cuento!!!!! Se lo dije, se dio media vuelta y se alejó.
    La gente que pide junta muuuuucha plata!!!

    • elblogdealerecargada
      6 de febrero de 2017

      Me parecen bien tus reglas, las comparto y no son egoístas, a estas alturas es un tema de seguridad.
      Pucha, yo también hubiera creído esa historia y qué rabia que se aprovechen de la compasión de otros usando la misma historia una y ota vez, así cómo vamos a confiar!

  10. danitariquelme
    6 de febrero de 2017

    O esperate, los drogadictos que piden plata para sus fundaciones de ayuda, o los ciegos que supuestamente quieren que los ayudes a cruzar y despues plata jajajaja, o los borrachos punkis rockeros que te piden plata con la cerveza en la mano….o los obreros que no se en que obra los echaron a todos sin darles ni uno y van con casco y zapatos de seguridad y todo….y tambien la de la abuelita que primero te pide que la invites a comer pero despues te dice que con una moneita queda bien….algo hay que reconocerles: son bien creativos jajajaja…yo no podria ir por ahi engañando asi por plata.

    • elblogdealerecargada
      6 de febrero de 2017

      Tienes toda la razón, y además de creativos yo les sumo dotes actorales, porque muchos convencen y repiten una y otra vez la misma cantaleta, con tanto dramatismo.

      • danitariquelme
        6 de febrero de 2017

        No hay que calentarse la cabeza pensando que pudiste haber ayudado a alguien que lo necesitaba urgente, en realidad te salvaste de una estafa o robo….por lo demás, no te hace ser buena persona andar regalando tu plata, ya sea en donaciones a fundaciones o a desconocidos en la calle, y quizás suene pesado pero si lo piensas, que certeza tienes que esa plata que donaste realmente ayudó a alguien??? Le haces un seguimiento??? te rinden cuenta las fundaciones???. Si a todas estas preguntas tu respuesta es NO, deberias al menos cuestionarte seguir dandole tus recursos. En fin, creo que lo que te hace buena persona es simplemente no hacer el mal a otros, y con esto me refiero a: devolver el vuelto cuando te dan de más, a reciclar, a escuchar cuando un amigo lo necesita, a no tirar el humo en la cara cuando fumas, etc. A devolver el mundo un poquito mejor de lo que encontraste cuando llegaste.

      • elblogdealerecargada
        6 de febrero de 2017

        Es verdad, me gustó esa última frase tuya, devolver el mundo mejor de como lo encontraste 🙂

  11. Natalia
    7 de febrero de 2017

    Entiendo cómo reaccionaste, suele pasarme algo parecido. Casi siempre doy, no quiero pensar en las veces en las que probablemente me cagaron con plata porque prefiero creer que todas las veces hice una diferencia importante. Me han contado que se quedaron abajo del bus, que los asaltaron, que salieron sin plata… Y yo sigo pasando plata porque pienso que algún día podría pasarme a mí. Aunque dudo que pediría plata en la calle, preferiría pedirle al chofer de la micro que me dejara pasar sin pagar, algo así.

    El otro día me pasó algo penca, de esas cosas que te llevan a desconfiar. Estaba almorzando con una amiga en un local y entró un viejito, pidiendo plata para comida, diciendo que tenía hambre. Le dije que no tenía sencillo, pero que podía invitarlo a almorzar (andaba solo con la redcompra). ¡Y el viejo no quiso po! ¿Cómo que la plata era para comida? Y me sentí hueona y crédula más encima.

    Pero bueno, sigo donando mensualmente en fundaciones porque creo en el trabajo que hacen esas personas y espero que haga una diferencia en este mundo de mierda. Supongo que es un poco la alternativa que queda, considerando que no podemos conocer las intenciones de todos los que nos cruzamos en el camino.

    Un beso, boni. A no perder la fe.

    • elblogdealerecargada
      7 de febrero de 2017

      Yo tampoco quiero saber qué onda, si di y fue mal usada mi plata ya nada puedo hacer y es la intención lo que vale.
      Pienso igual, si me llegara a pasar a mí pediría a un chofer, o a alguien de un negocio y me comprometería a devolvérselo después.
      Pucha, lo que te pasó demuestra que en realidad no es hambre lo que tienen, sino mal acostumbramiento a la plata regalada.
      Claro, a no perder la fe en las personas, nunca. Por cada cosa mala hay dos buenas, que estés bien!

  12. maaarsh
    7 de febrero de 2017

    No creo que seas mala por eso, la desconfianza es natural en estos tiempos… y entiendo que a veces puede resultar violento que de la nada alguien se te acerque a pedirte plata…
    A mi me pasa que en general aun creo en la gente (no todos, pero si algunos) y compro casi todo lo que me dicen… y me ha pasado que dp me doy cuenta que era un engaño, antes me daba lata y me sentía tonta, pero ahora no, pienso que si uno actúa de buena fe el que hace el engaño no mas pierde (como dicen, todo se devuelve)…
    Eso no significa que ando regalando la plata en la calle, tb tomo mis resguardos, pero si veo a alguien que de verdad se ve complicado doy. Lo que de pasada me ha traido problemas con mi pareja que es mas de no creer nada.

    El otro día hablaba de esto con una compañera de oficina, me pasa que siempre he tenido muy buena suerte, me he topado con gente buena y me han ayudado des interesadamente, en varias ocaciones sin siquiera que yo lo pida, entonces como que siento que debo retribuir eso de alguna forma, a la vida. Suena medio cursi, pero asi lo siento…

    Cariños Ale!

    • elblogdealerecargada
      8 de febrero de 2017

      Es verdad, que te hayan engañado no le resta méritos a tu buena acción y a mí también me gusta pensar en eso, en que la vida se encarga de devolver tanto lo bueno como lo malo.
      Sobre ese último párrafo tuyo he conocido a mucha gente que cuando le pasan cosas buenas de corrido no se lo puede creer, está casi esperando que caiga lo malo porque es “lo normal” y yo no pienso así. También siento que mi vida está rodeada de cosas buenas y lo devuelvo en lo posible, así que no es para nada cursi, estamos en la misma parada. Además, uno vino a la vida a ser feliz, no a sufrir!

      • maaarsh
        8 de febrero de 2017

        Si… tb conozco gente que de ese estilo, que asume que algo malo vendrá dp de tanta cosa buena… que loco igual, es como no disfrutar nunca del todo porque siempre esta la preocupación…
        Comparto plenamente tu ultima frase, no estamos aquí para sufrir!!!
        Hay una frase budista que me encanta y tiene que ver con eso “El dolor inevitable, sufrir es opcional”…
        Cariños!!!

      • elblogdealerecargada
        9 de febrero de 2017

        Muy loco, cuesta entenderlo.
        Qué linda frase, la había oído antes, pero la había olvidado!

  13. natalia h
    9 de febrero de 2017

    Creo que hubiese hecho lo mismo que tu pero en general yo prefiero creer (esto de vivir en un mundo lindo, etc). Si a alguien le digo que no, no sigo pensando en y si fuera cierto? porque para qué? no me sirve en nada. Si digo que no es no y chao, fuera de mi mente. Pero prefiero ayudar.

    • elblogdealerecargada
      9 de febrero de 2017

      Jajajaja, es verdad lo del mundo lindo, pero hay gente que se nota chanta de antemano. Y como decía alguien más arriba en los comentarios, si ayudas a algún mentiroso nadie quita tu buena acción, ya tendrá él que vérselas con su karma.

  14. Javiera Martínez Valero
    9 de febrero de 2017

    te entiendo todo el rato, de hecho, yo hubiese salido corriendo. En general, sobre todo el en centro, me dan mucho miedo las personas y estoy siempre mirando con atención a mi alrededor ¡que bueno que no pasó nada más!

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Esta entrada fue publicada el 6 de febrero de 2017 por en Todo lo demás.

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